Los créditos estudiantiles se consideran una herramienta clave en el financiamiento de la educación superior actual, ya que permiten la expansión del sector sin un aumento sustantivo del gasto público. Sin embargo, su efectividad ha sido objeto de debate tanto a nivel internacional como nacional. Desde 1981, Chile ha implementado cinco créditos estudiantiles, lo cual lo hace un caso relevante para analizar la eficiencia de los créditos como política pública de financiamiento a la educación superior. Este artículo analiza las expectativas y limitaciones de la eficiencia del Fondo Solidario de Crédito Universitario, los créditos CORFO y el Crédito con Aval del Estado. La eficiencia se define como la capacidad de los créditos para cumplir sus objetivos de política pública en materias de cobertura, inversión en capital humano y diversificación del mercado laboral. La investigación explora el impacto que la inversión en el gasto público tiene en: a) variaciones en la matrícula de la educación superior, b) impacto de los egresados en el premio salarial, c) participación de egresados en la estructura ocupacional y d) indicadores de productividad del país. Los resultados sugieren que, aunque los créditos estudiantiles han contribuido a la masificación de la matrícula, no se observan variaciones sustantivas en la complejidad del mercado laboral. El estudio finaliza discutiendo los factores y consecuencias de la existencia de objetivos incumplidos para la sustentabilidad y continuidad del sistema de créditos en Chile.